Casi todo lo que crees sobre contraseñas es de hace quince años
Que hay que meter símbolos raros. Que hay que cambiarlas cada tres meses. Que P@ssw0rd! es segura porque tiene arroba. Nada de eso se sostiene, y este simulacro lo enseña enfrentando contraseñas entre sí para que se vea la diferencia en números.
1 · El comparador
Cinco duelos. Dos contraseñas y eliges cuál aguanta más. Después se ven los números reales.
2 · La cadena
Se filtra un servicio. Decides qué otras cuentas caen por reutilización y en qué orden actúas.
3 · El segundo factor
SMS o aplicación, notificaciones de madrugada, códigos de recuperación y gestores de contraseñas.
Aquí no se te va a pedir ninguna contraseña. Ni la tuya, ni una parecida, ni «una de ejemplo que uses». Todo se construye con botones y con claves inventadas para la formación. Cualquier web que te pida escribir tu contraseña real para «medir su fortaleza» está haciendo justo lo contrario de lo que dice.
Las contraseñas, cuentas y personas que aparecen son inventadas para esta formación. Los tiempos de rotura son estimaciones didácticas basadas en un atacante con una tarjeta gráfica de gama alta y un algoritmo de almacenamiento razonable; sirven para comparar entre sí, no como garantía.
Buenos días,
Tres módulos. Empieza por el comparador, que es donde se cae la mayoría de las ideas heredadas.
¿Cuál aguanta más?
Elige la que crees que tardaría más en caer ante alguien que prueba combinaciones a toda velocidad.
La contraseña ya no basta, y tampoco hace falta que baste
Cinco decisiones sobre verificación en dos pasos, códigos de recuperación y gestores.